domingo, 29 de septiembre de 2013

Principios éticos Cristianos en los negocios: siete componentes críticos.

Reseña al libro de “Negocios en el Reino: transformando las misiones mediante estrategias empresariales”. Aún no ha sido traducido al español, que yo tenga constancia; el título original es “On Kingdom Business:Transforming Missions Through Entrepreneurial Strategies”. Hay dos enfoques principales desarrollados a lo largo de los capítulos: los negocios como campo de misión, y la ética cristiana en los negocios. Uno de los colaboradores, WayneA. Grudem perfila siete puntos en los que un empresario o trabajador cristiano puede hacer avanzar el Reino de Dios en el campo laboral  (hago una traducción libre).

Ética cristiana en los negocios: cuidando los recursos.
“Además, cuando cuidamos nuestras posesiones, esto nos da la oportunidad de imitar otros muchos atributos de Dios, como la sabiduría, el conocimiento, la belleza, la creatividad, amor por los demás, amabilidad, justicia, independencia, libertad, ejercicio de la voluntad, alegría, y más.”

Ética cristiana en los negocios: avaricia y materialismo.
“Podemos utilizar nuestros recursos para alimentar nuestro propio orgullo, o podríamos ser avariciosos y acumular riqueza por sí misma, o podríamos adquirir una falsa seguridad en las riquezas (Mateo 6: 19; Lucas 12:13-21; Santiago 5: 3). Podríamos emplear nuestras posesiones de una forma insensata o derrochadora, viviendo en lujo y auto-indulgencia mientras somos negligentes ante las necesidades de otros (Santiago 5: 5; I Juan 3: 17). Estas cosas cuando se llaman correctamente reciben el nombre de “materialismo” y no están bien.”

Ética cristiana en los negocios: compra y venta.
“Podemos imitar los atributos de Dios cada vez que compramos y vendemos, si practicamos la honestidad,  fidelidad en nuestros compromisos, justicia y libertad de elección.”

Ética cristiana en los negocios: obtener beneficio.
“La habilidad para adquirir un beneficio es, de este modo, la habilidad para multiplicar nuestros recursos cuando estamos ayudando a otros. Es una habilidad maravillosa que Dios nos ha dado y no es algo malo o moralmente neutral, sino fundamentalmente buena. Por medio de ella podemos reflejar atributos de Dios, como amor por otros, sabiduría, soberanía, planes de futuro, y más.

Ética cristiana en los negocios: dinero y recursos financieros.
“El dinero da muchas oportunidades para glorificar a Dios: invirtiendo y expandiendo nuestra administración e imitando su soberanía y sabiduría; empatizando con nuestras necesidades y así imitando la independencia divina; dando a otros e imitando la gracia de Dios y su amor; o dando a la iglesia y a la evangelización trayendo a otros al reino de Dios”.

Ética cristiana en los negocios: actitudes del alma.
“Dios conoce nuestros corazones, y aumentamos su honra teniendo las actitudes de corazón en las cuales Él se deleita … Y si otros trabajan para nosotros, tenemos que pensar de ellos como iguales en valor en tanto que seres humanos hechos a la imagen de Dios, y nuestro deseo íntimo debería ser que el trabajo les hiciera bien y no mal.

Ética cristiana en los negocios: prestar y tomar prestado.
“De esta forma, prestar y tomar  prestado multiplica fenomenalmente nuestra alegría por cómo se Dios de dio en la creación material, y nuestro potencial para ser agradecidos a Dios por todas estas cosas y honrarlo según nuestro uso de ellas. Cuando prestamos y tomamos prestado, podemos reflejar muchos de los atributos de Dios. Podemos demostrar veracidad y una fiel mayordomía, honestidad, sabiduría, amor y gracia.


Wayne A. Grudem es profesor investigador de Biblia y teología en el Seminario Phoenix de Scottsdale, Arizona. Previamente había sido presidente del departamento de teología sistemática y bíblica en la Trinity Evangelical Divinity School en Deerfield, Illinois, donde enseñó durante veinte años. El Dr. Grudem es autor de muchos libros y artículos, incluyendo la muy utilizada “Teología sistemática: una introducción a la doctrina bíblica”.

jueves, 26 de septiembre de 2013

El Renuevo.

Me encantan los libros. Quien más y a quien menos ha tenido alguna vez un libro en sus manos y lo ha hojeado. Mi personaje favorito ha sido siempre Miguel Strogoff, un hombre que salió airoso de todas las penalidades que se le pusieron por delante con esfuerzo y sacrificio. He comprado libros en librerías, online, en ferias, prestados, pdf, audiobook, … (me faltan los epub de los ebook).
Ahora os presento una nueva distribuidora de libros que ha nacido hace poco, con la ilusión de un buen amigo mío que se ha lanzado a la aventura. Durante muchos años ha estado en el mundo de la literatura cristiana en diversas distribuidoras y editoriales. Después de notar la guía de Dios hacia una obra de literatura, él ha tomado este paso de fe. Ni que decir tiene que pide el apoyo en oración de aquellos que le conocemos.
En su página web podréis ver la selección de libros y su disponibilidad, distribuyendo al por mayor y al por menor (yo ya le he comprado). Que nadie se venga a equívoco, su almacén está lleno de libros acerca de ética, vida cristiana, apologética, biblias, … y algunas novelas con trasfondo religioso. Las principales editoriales con las que trabaja son Unilit, Clie, Nelson, Vida, …

Sus datos de contacto:
Telef. +34 918869327


Espero que os sea de ayuda.

martes, 24 de septiembre de 2013

¿Para qué trabajar?.

La verdad es que paso mucho tiempo en mi lugar de trabajo. ¿Qué es lo que dice la Biblia acerca de esta actividad tan exigente y rutinaria que realizo cada día?.

Lo primero que veo, en el libro de Génesis, en los dos primeros capítulos, es que Dios encargó a Adán y a Eva el cuidado y mantenimiento de ese trozo de creación en el que habían sido puestos. Creo que en ese sentido, tengo un llamado de Dios a ejercer ese cuidado en la pequeña parcela que me ha sido asignada. Realizo mis tareas, y algunas más, en la empresa en la que estoy empleado como un punto de obediencia a Dios. Tengo el ejemplo de Jesús, que también fue un trabajador, carpintero para más señas, y por lo que he leído en los evangelios, nunca se quejó a Dios de perder el tiempo trabajando en lugar de dedicarse a otras tareas “más importantes”. Él también fue obediente a Dios.

El apóstol Pablo escribió a los cristianos que se encontraban en una ciudad llamada Éfeso, que ahora se encuentra en la actual Turquía. Si abro una Biblia por la carta a los efesios, en el capítulo 4 y después en el versículo 28, resulta que el papel que Pablo da al trabajo es un medio para poder ayudar a los que están sufriendo necesidad. Olvida el carácter egoísta que actualmente atribuimos al trabajo como un medio de enriquecimiento personal o de adquisición de prestigio social. Diría que esta es una expresión clara de la compasión que debe existir en cada uno que se considera un discípulo de Jesús. El apóstol Pablo ha escrito este mandamiento como una consecuencia de la nueva vida en Cristo que recibe el que ha creído en el evangelio, pero sin olvidar que todos somos responsables de suplir para los que están sufriendo por alguna carencia vital.

Leyendo en el libro de Eclesiastés, que también está en el Antiguo Testamento, el capítulo 2, en el versículo 24 (Eclesiastés 2: 24), este predicador da una clave acerca de un objetivo que Dios ha dado a la penosa tarea con la que nos afanamos cada día: viene de la mano de Dios que el ser humano se alegre en su trabajo.  Este libro Eclesiastés se escribió hace ya casi tres mil años, y deberíamos actualizar a nuestro tiempo y a nuestro lenguaje eso de alegrarse en el trabajo. Y ahora hablo por mi propia experiencia. Yo me alegro en mi trabajo cuando está bien realizado, cuando sé que es útil y que funciona perfectamente. También me alegro cuando veo que me desarrollo profesionalmente y adquiero capacidades que antes no tenía. La experiencia de cada uno es diferente, pero a grandes rasgos, éste es mi concepto actual de alegrarme en mi trabajo; y no debo considerar que Dios es un aguafiestas que me ha dado “trabajo” para amargarme la vida, sino más bien para madurar como persona en todos los sentidos.

Han sido expuestas tres razones bíblicas que explican porque Dios puso el trabajo en nuestras vidas.

La fotografía es de una góndola (una grúa que se pone en la cubierta de los edificios altos para que el operario de mantenimiento acceda a todos los puntos de las fachadas) que fabricamos hace unos meses, después de hacer las pruebas finales y antes de su desmontaje para partir a destino. Mi hijo y yo estamos subidos en la barquilla. Ni que decir tiene que me siento orgulloso de este proyecto.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Las profesiones de Dios.

En una anterior entrada de este blog escribí como Dios hacía su primera aparición al mundo como trabajador. Quiero dejar una comparativa con profesiones actuales:

Profesión
Dios
Diseño.
Diseñó un plan de creación, con sus fases, los métodos, las materias primas y las funciones de cada creación.
Ingeniería. Mando intermedio.
Dirigió la creación durante seis fases consecutivas. Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el __ día.
Producción. Taller.
Realizó la tarea de creación Él mismo.
Control de calidad.
En cada acto creativo, Dios evaluaba el trabajo hecho, dando el visto bueno. Y vio Dios que era bueno.
Jefe. Directivo.
Delegó la tarea de cuidar de la creación a Adán y a Eva. También les exigía responsabilidad por ese trabajo que les fue encargado.
Naturalista.
Clasificó las especies de animales y plantas según eran creadas.

Estos actos creativos de Dios están consignados en la biblia, en el libro de Génesis (que está el primero de todos), en los capítulos 1 y 2.
Os dejo el vídeo de Elsa Baeza cantando el “Credo” de Carlos Megía Godoy.





Y la letra.

Creo Señor firmemente,
Que de Tu pródiga mente,
Todo este mundo nació,
Que de tu mano de artista,
De pintor primitivista
La belleza floreció,
Las estrellas y la luna
Las casitas y las lagunas,
Los barquitos navegando
Sobre el río, rumbo al mar,
Los inmensos cafetales
Los blancos algodonales
Y los bosques mutilados
Por el hacha criminal.
Los inmensos cafetales
Los blancos algodonales
Y los bosques mutilados
Por el hacha criminal.

ESTRIBILLO:
Creo en Vos, arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero, albañil y armador,
Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

Yo creo en Vos Cristo Obrero,
Luz de luz y verdadero unigénito de Dios,
Que para salvar al mundo,
En el vientre humilde y puro, de María se encarnó
Creo que fuiste golpeado, con escarnio torturado,
En la cruz martirizado, siendo Pilatos Pretor,
El romano imperialista, puñetero y desalmado,
Que lavándose las manos, quiso borrar el error
El romano imperialista, puñetero y desalmado,
Que lavándose las manos, quiso borrar el error

Creo en Vos, arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero, albañil y armador,
Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

Yo creo en Vos compañero,
Cristo humano, Cristo Obrero, de la muerte vencedor,
Con el sacrificio inmenso, engendraste el hombre nuevo,
Para la liberación,
Vos estás resucitando, en cada brazo que se alza,
Para defender al pueblo del domino explotador,
Porque estás vivo en el rancho, en la fábrica en la escuela
Creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección
Porque estás vivo en el rancho, en la fábrica en la escuela
Creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección

Creo en Vos, arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero, albañil y armador,
Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

Creo en Vos, arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero, albañil y armador,
Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

martes, 17 de septiembre de 2013

Por fin es lunes.

Este fin de semana he comenzado a leer este libro: “Por fines es lunes”. Está siendo una lectura muy positiva en el enfoque que normalmente damos a esa actividad que llamamos “trabajo”. Está editado por la editorial Andamio, de GBU.

Normalmente el trabajo se asocia a una actividad remunerada que en muchas ocasiones afecta a las vidas de las personas más negativa que positivamente:
    • Es una tarea que obligatóriamente hay que llevar a cabo, pensando en ella con una connotación de falta de libertad o de mal necesario.
    • La idea se restringe a todo lo que es profesional, sin tener en cuenta las labores que realizan otras personas que son igualmente trabajo: voluntariado, trabajos en el hogar, educación de los hijos, bricolaje en los hogares, …
    • Muchas veces se entiende como una lucha entre compañeros o una guerra entre escalafones en la jerarquía de la propia empresa.
    • Algunos ven el trabajo como un medio de reconocimiento social dentro de un círculo de personas.
    • ¿Añadimos más puntos como éstos?.

En contra de este punto de vista tan sumamente común en nuestra sociedad, el autor enfoca el tema del trabajo desde una percepción bíblica, según la perspectiva del creador del mundo en que vivimos. Él se presenta a sí mismo al principio de la Biblia como trabajador, realizando una tarea de creación que culminó con un descanso. Y además se enorgullecía de esa obra declarando en las sucesivas fases que estaban bien hechas (la Biblia, libro de Génesis, capítulos 1 y 2).
La llamada que hace Mark Greene es a que los cristianos adopten esa visión y consideren su trabajo como la vocación que han recibido de parte de Dios. Entonces, los lunes, en lugar de ser demonizados por propios y extraños, pasa a ser el inicio de una semana en la que Dios acrecienta su fama por medio de estos discípulos de Cristo.

Imagino que haré más entradas acerca de este tema.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Bienvenidos a todos.
Creo que primero debería explicar el porqué de un nombre como éste para un blog. Un paso lleva a otro paso, y a otro paso, ... y así vamos andando añadiendo experiencias, conocimientos y posicionamientos frente a las cosas de la vida.         Estamos en construcción. Y aún queda un camino muy largo por delante, espero.
Este blog intentará entrar en parte de esas experiencias, mis experiencias, la vida de una persona que lucha con todas sus fuerzas por ser un discípulo de Cristo en medio de las batallas de la vida y de sus remansos de paz.
Mis objetivos:
1.- Dar a conocer a Cristo en la vida de una persona entregada a Él. En la familia, en lo que lee, en el trabajo, entre los vecinos, en las noticias de la TV.
2.- Poner al servicio de los hombres algunas soluciones a las luchas que solamente nosotros enfrentamos, como un modelo en el que nos podamos identificar.

Bienvenidos a "Un paso y otro paso", y que la lectura sea motivadora.