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jueves, 16 de enero de 2014

¡Disfrutar del trabajo!!!.


El disfrute del trabajo es un bien poco considerado y raro de encontrar.





¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?. Yo he visto el trabajo que Dios ha dado a los hijos de los hombres para que se ocupen en él. Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin. Yo he conocido que no hay para ellos cosa mejor que alegrarse, y hacer bien en su vida; y también que es don de Dios que todo hombre coma y beba, y goce el bien de toda su labor.


El Predicador (en nuestros días, diríamos el conferenciante) enfatiza la dimensión espiritual del ser humano y de todo lo que realiza. También enlaza las tareas y la vida cotidiana con esa trascendencia que todo ser humano posee. ¿Es posible que el trabajo sea algo mundano o inferior a lo espiritual?.

Cuando se conectan las actividades diarias con la trascendencia de Dios, el resultado es que tenemos un plan perfecto para que el hombre se desarrolle y que Dios pueda ser reconocido como un ingeniero perfecto.

  • Dios ha dispuesto el mundo que vivimos para que el ser humano no esté inactivo. Tenemos un mundo creado por Dios en el que no podemos, no queremos ni sabemos estar parados.
  • El fin de las tareas en que nos ocupamos debe ser algo bueno. Al menos, ese es el objetivo de Dios cuando diseñó la creación.
  • Además, esas actividades deberían satisfacer el ser interior del hombre, lo que en nuestros días llamamos la realización personal. No hay que confundirlo con la paz interior que solamente puede dar.
  • El fruto de la actividad de cada ser humano debería repercutir en el propio trabajador. Debe “gozar el bien de toda su labor”. Cuando no es así, se corrompe el plan de Dios y se produce una separación entre el hombre y la actividad que realiza.



PRECAUCIONES.

Lo que se apunta más arriba no debe dar lugar a ser negligente con otras áreas de la vida que deben ocupar legítimamente nuestras fuerzas e intereses. La referencia se hace para que el matrimonio siga fortaleciéndose cada día y para que nuestros hijos vean en nosotros un modelo equilibrado, para que nuestra relación con Dios no se vea perjudicada, para que la amistad con otras personas no sufra, y otras relaciones y actividades.






Me levanto, trabajo hasta tarde y salgo a las 10 de la noche con un humor de perros.



APÉNDICE.

El Eclesiastés es uno de los libros poéticos de la Biblia.


Es el libro del kohelet, probablemente derivado de la palabra kahalque tiene sentido de comunidad, asamblea.
Eclesiastés enfrenta el problema de la existencia y su sentido fundamental. El autor, mediante una dura crítica de la realidad vivida, descubre la necedad y frustración de la existencia humana que sólo puede resolverse en su conclusión final mirando a Dios.


(Trasfondo del Antiguo Testamento, 10.5.5 Eclesiastés).


La expresión que más llama la atención es la de “vanidad de vanidades, todo es vanidad”, haciendo referencia a todo lo que se realiza y ocurre “bajo el sol”. Cuando solamente se mira lo que está a la vista, con las expectativas puestas en esta vida, solamente queda un sentimiento de vacío, de vanidad de vanidades.

El autor pone las cosas en su perspectiva adecuada cuando en el capítulo 12 empieza a mirar desde el punto de vista de la eternidad. Se da cuenta de lo valioso que es lo que se realiza y ocurre en la “bajo el sol” cuando se conecta con la trascendencia divina.




Eclesiastés 12: 9-14.


Además de ser sabio, el Maestro impartió conocimientos a la gente. Ponderó, investigó y ordenó muchísimos proverbios. Procuró también hallar las palabras más adecuadas y escribirlas con honradez y veracidad.

Las palabras de los sabios son como aguijones. Como clavos bien puestos son sus colecciones de dichos, dados por un solo pastor. Además de ellas, hijo mío, ten presente que el hacer muchos libros es algo interminable y que el mucho leer causa fatiga. El fin de este asunto es que ya se ha escuchado todo. Teme, pues, a Dios y cumple sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre. Pues Dios juzgará toda obra, buena o mala, aun la realizada en secreto.






sábado, 7 de diciembre de 2013

Tiempos de escasez.


Hay épocas de la vida en las que nos enfrentamos a un descenso de los ingresos por el trabajo, o por falta de empleo, o gastos adicionales debidos a una enfermedad u otras circunstancias. Es difícil adaptarse a esa nueva situación.

Y genera muchos problemas y tensiones en la familia.


Necesitamos esperanza.


Más frustrante es cuando esa escasez tiene su origen en la corrupción de otros. Nuestro espíritu se rebela contra esos actos que parecen quedar impunes y que han conducido a que estemos sufriendo. Y este sufrimiento alcanza a más personas y familias, incluso con más limitaciones que las nuestras. Clamamos por justicia, se convocan concentraciones, los ánimos están exaltados y la mente deja de funcionar correctamente para tomar decisiones sabias que acerquen una solución. Si hay solución. El mayor deseo es que esos corruptos paguen.



Primeramente habría que buscar una solución por los cauces adecuados. Decimos peticiones a órganos administrativos, acuerdos con la otra parte, juzgados, plataformas de afectados o manifestaciones. 
Próximas entradas en este blog relacionadas con este tema:
         Injusticia: los políticos.
         Injusticia: los jueces.
         Injusticia: los sacerdotes.
         Injusticia: los ricos.
         Injusticia: los desfavorecidos.



Cuando esas acciones no resultan la impotencia se adueña de nuestros sentimientos y conduce a la desesperación. Empujones, amenazas, insultos, difamación por todos los medios posibles. Parece que esto fuera lo único posible para la persona de a pie.


¿Qué dice Habacuc?.

Habacuc, uno de los profetas de la Biblia, en el Antiguo Testamento, se pregunta si Dios no ve a esos avariciosos que destrozan la vida de los demás. Y Dios le da una respuesta.
La primera queja de Habacuc.
Habacuc 1: 2-4.
Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.

Dios promete que va a hacer justicia, y de un modo que nadie en el momento de la queja pudiera llegar a creer. Hay que esperar un poco, y nos anima a ello.
La primera respuesta de Dios.
Habacuc 2: 3, 4.
Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

Y ¿cual es la imagen que tiene el Justo de todos esos codiciosos?.
Lamentación sobre el injusto.
Habacuc 2: 5-12.
Y también, el que es dado al vino es traicionero, hombre soberbio, que no permanecerá; ensanchó como el Seol su alma, y es como la muerte, que no se saciará; antes reunió para sí todas las gentes, y juntó para sí todos los pueblos.
¿No han de levantar todos éstos refrán sobre él, y sarcasmos contra él? Dirán: ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo! ¿Hasta cuándo había de acumular sobre sí prenda tras prenda? No se levantarán de repente tus deudores, y se despertarán los que te harán temblar, y serás despojo para ellos? Por cuanto tú has despojado a muchas naciones, todos los otros pueblos te despojarán, a causa de la sangre de los hombres, y de los robos de la tierra, de las ciudades y de todos los que habitan en ellas.
Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal! Tomaste consejo vergonzoso para tu casa, asolaste muchos pueblos, y has pecado contra tu vida. Porque la piedra clamará desde el muro, y la tabla del enmaderado le responderá. ¡Ay del que edifica la ciudad con sangre, y del que funda una ciudad con iniquidad!

Es muy notable que la Biblia registra muchas ocasiones la queja de Dios hacia la injusticia social. Corrupción de los gobernantes, opresión de los ricos, inmoralidad de los sacerdotes, abandono de los huérfanos y viudas, acumulación de bienes innecesarios, desenfreno de la gente, ... Esta actitud es totalmente antagónica con el diseño que Dios hizo del ser humano. Y Dios anuncia que no va a quedar impasible.

Durante ese tiempo en que estas personas cosechan lo que han sembrado. Pero además, es que los inocentes van a sufrir también. Las acciones injustas de unos salpican a otros y los hacen desgraciados.

Pero hay una diferencia muy grande entre estos inocentes: la esperanza. Muchos que han sufrido la rapiña de sus casas, el pago retardado de su sueldo y la desprotección de los gobernantes se verán sin esperanza en el futuro. No quieren esperar ni tampoco creen la promesa de Dios, que no miente.

Otros, en cambio, fundamentan su futuro en que Dios es veraz. Pueden afirmar lo que Habacuc declaró, en una imagen agrícola hebrea:
La confianza de Habacuc.
Habacuc 3: 17-19.
Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación.
Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.


Conclusión.
Estamos viviendo momentos muy difíciles. No solamente la crisis económica azota a España y a muchísimas familias, sino que a ello se han unido la falta prudencia en la adquisición de objetos o un estatus social que no nos pertenece, y también el desfalco y desvalijamiento del tesoro público español. Necesitamos esperanza. Las circunstancias que rodearon a Habacuc eran muy parecidas a las nuestras. Habacuc y otros creyentes confiaron en Dios, y vieron su deseo cumplido, como atestigua luego la historia posterior del pueblo hebreo.

Necesitamos esperanza.

En medio de toda esta desolación, necesitamos unirnos con esperanza a su proclama: me alegraré en Dios que me salva y me protege, Él es mi fortaleza; andaré con paso seguro.

Habacuc, capítulo 1.
Habacuc, capítulo 2.
Habacuc, capítulo 3.



miércoles, 27 de noviembre de 2013

Un trabajo baldío.


¿Qué perseguimos con nuestro trabajo? En esta entrada se analizan como las habilidades profesionales pueden ser puestas al servicio de un fin repulsivo, o al servicio de un fin loable. Y no es cuestión de entrar en críticas a sistemas religiosos de nuestro país. Simplemente se trata de si nuestro esfuerzo vale la pena.


Un primer texto de la Biblia. Isaías vivió en el siglo VIII antes de Cristo en el reino del sur, en Judá, cuando ya Israel se había escindido en dos. Durante su vida se produjo la invasión del reino del norte, Israel, por la potencia del momento, Asiria. En el mundo evangélico es conocido como el evangelista del Antiguo Testamento por las muchísimas referencias y profecías que anunció referentes al Mesías que había de venir, Jesucristo.
Isaías 44: 9-20.
Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden.
Quién formó un dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho?. He aquí que todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una.
El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya. El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa. Corta cedros, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia. De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él. Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Oh! me he calentado, he visto el fuego; y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú.
No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender. No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?.De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?.


El libro de Éxodo fue escrito por el famoso Moisés, el de las tablas con los diez mandamientos. Narra la travesía del pueblo de Israel por el desierto después de haber salido de Egipto (recordemos las diez plagas y el paso por el mar Rojo que se abrió). Dios mandó a este gran legislador la construcción de un templo en el que encontrarse con él y guiar al pueblo en ese viaje. Más que un templo, se trataba de una tienda de campaña desmontable, con utensilios y muebles para la práctica de sacrificios.
Éxodo 31: 1-11.
Habló Jehová a Moisés, diciendo: Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor.
Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan; y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado; el tabernáculo de reunión, el arca del testimonio, el propiciatorio que está sobre ella, y todos los utensilios del tabernáculo, la mesa y sus utensilios, el candelero limpio y todos sus utensilios, el altar del incienso, el altar del holocausto y todos sus utensilios, la fuente y su base, los vestidos del servicio, las vestiduras santas para Aarón el sacerdote, las vestiduras de sus hijos para que ejerzan el sacerdocio, el aceite de la unción, y el incienso aromático para el santuario; harán conforme a todo lo que te he mandado.


Comentario.

Más allá de las implicaciones espirituales que cada párrafo implica (ver por ejemplo los diez mandamientos en relación con el apunte que hace Isaías), ¿hasta qué punto nuestro trabajo es provechoso, tiene una utilidad?. Debemos partir del dictamen que Dios mismo da o deja entrever en estas citas bíblicas, que la fabricación de estatuas para uso religioso es vano y corrupto, y que la construcción de ese templo en concreto es una tarea encomiable.

En el primer párrafo de Isaías, Dios ya da un diagnóstico de esos trabajadores, que puede plasmarse en los siguientes puntos:
  • El que se dedica a tareas vanas es considerado un inútil (esta traducción de la Biblia lo califica como que "todos ellos son vanidad").
  • La mejor tarea que sale de sus manos no tiene valor. Nadie puede negar el costo material que esas imágenes poseen, ni su precio artístico, sino que la acusación de Dios hace referencia a como se concede a las estatuas un valor espiritual o religioso que no tienen, simplemente por tratarse de elementos materiales a los cuáles Dios no ha dado vida (ver Gn 2: 7 y II Tm 3: 16).
  • Al final, su falta de prudencia y sentido común se desenmascaran y no les queda más remedio que sufrir vergüenza. Han puesto todo su saber y profesionalidad, su buen saber de las técnicas más modernas en una tarea esteéril.
Después de esta introducción que denuncia la calidad de estos trabajadores y de su trabajo, Dios se dedica a explicar de manera muy gráfica el porqué de esas acusaciones.
Estos trabajadores tampoco se dan cuenta de las implicaciones que conlleva su trabajo. La humillación de servirse de materiales y recursos de la naturaleza para hacer de ellos algo que satisfaga sus necesidades espirituales e intelectuales. Han estado usando sus conocimientos profesionales para una tarea baldía que no agrada a Dios.

El segundo párrafo, el de Éxodo, recoge un concepto que muchas personas hemos olvidado: Dios da capacidades y habilidades a cada persona. Es nuestra responsabilidad hacer un buen uso de ellas. En el caso que nos ocupa, se trata de la buena obra de la construcción de un templo en el que Dios se va a encontrar con su pueblo. Es de suponer que Bezaleel y Aholiab, junto con su equipo de artesanos, emplearon sus habilidades y capacidades, prudencia y sentido común en esa tarea de la que fueron encargados.


Conclusión.

Nuestro trabajo debe tener un objetivo claro y una utilidad válida. Nos podemos ver inmersos en una actividad profesional que jamás llega a apaciguar la sed intelectual, emocional y espiritual propias del ser humano, lo que llamamos la realización personal. El llamamiento que hace el que nos ha creado es a pararnos y considerar detenidamente lo que estamos haciendo para no caer en la triste indignidad de "Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?".

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Apéndice apologético.

Debemos desterrar el concepto que tenemos acerca de la adoración de ídolos que los antiguos tenían. Formaban parte de su espiritualidad, y les era necesaria una representación visual de lo que era ese dios. Remarcaba el carácter del dios en concreto. Así, había un dios para los viajes, con su icono correspondiente que recuerda la protección de los viajeros, un dios que velaba por el fruto de la agricultura que podía tener la forma o semejanza de un árbol frutal, ... y así muchos. El ser que se revela en la Biblia no tiene representación ninguna al tratarse de algo tan trascendente que no hay palabras ni imágenes para describirlo.
Éxodo 20: 22, 23. Y Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto que he hablado desde el cielo con vosotros. No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis.
Deuteronomio 4: 15-19.Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del fuego; para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra, figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave alguna alada que vuele por el aire, figura de ningún animal que se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el agua debajo de la tierra. No sea que alces tus ojos al cielo, y viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas; porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos debajo de todos los cielos.


Se podría pensar que estos dioses eran utilizados como intercesores ante dioses superiores. Y en esto la Biblia también apunta su inutilidad, pues hay un único intermediario. Los patronos, vírgenes y cristos locales quedan, por tanto, sin facultad ninguna delante de Dios.
I Timoteo 2: 5-7.Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), y maestro de los gentiles (o paganos) en fe y verdad.


La vida de un pagano, en el sentido de muchos dioses que rigen los destinos de las personas, era una auténtica esclavitud. Desde que se levantaba de la cama, debía hacerlo de una manera determinada para no ofender a ese lar, a ese dios hogareño; la preparación de la comida exigía ciertos ingredientes y la abstención de otros, además cocinados en tal y tal fuego; salir por la puerta de casa era otra odisea, apaciguando al dios hogareño por haber salido fuera de su protección y acogerse a otros que lo guiaban por las calles, cuando no se encontraba con algún templecillo en su camino; y así otras muchas regulaciones que mantienen al ser humano esclavo de sus creencias. Esto puede apreciarse, en un volumen mucho reducido, en las actuales oraciones y rezos que deben hacerse a santos y vírgenes en nuestro país.


viernes, 25 de octubre de 2013

El descrédito de los políticos vs William Wilberforce.

Vivimos unos tiempos en los que la clase política no goza de ninguna simpatía por parte de la gente. Cada día surgen casos de corrupción, indefensión del ciudadano, uso del cargo para fines propios, alejamiento de la calle, derechos inhabilitados, … Todos clamamos por gobiernos justos, cercanos, … pero no los encontramos en ningún sitio. Cualquier sistema tiene sus propios defectos, especialmente porque dependen de personas falibles, como somos cada uno de nosotros.

Como ejemplo, el nuestro, el de España. En los últimos 120 años hemos tenido una monarquía constitucional, luego la dictadura de Primo de Rivera, seguimos con la II República, la dictadura franquista, y ahora una monarquía parlamentaria. ¿Es nuestro actual sistema mejor que los anteriores?; en algunas cosas sí, en otras no (y hablo como creyente evangélico que conoce las tropelías que los diferentes gobiernos han ejercitado y permitido contra la iglesia evangélica). Solamente encuentro un gobierno justo, el de Dios en el corazón de cada persona, como anunciaba Jesús en su famoso sermón del monte (Mateo 5-6).
Pero hay políticos honestos, y quiero hablar de uno de ellos.
William Wilberforce, que se rebeló contra algo que era normal en su tiempo y totalmente aceptado en el mundo occidental, España incluida: la esclavitud de seres humanos. Éste fue un hombre que perseveró durante cuarenta años hasta ver los resultados de una lucha larga y penosa. Tuvo que luchar en las cámaras de gobierno de su país contra los intereses comerciales, los derechos adquiridos por particulares, contra la cultura de un país entero, contra la dureza de las personas que estaban a su lado. Y aún así, vio la prohibición del tráfico de esclavos en los territorios del Reino Unido y sus colonias y, tres días antes de su muerte, la abolición de la esclavitud en los territorios del Imperio Británico. Podemos acceder a su biografía haciendo click aquí.


"Amazing Grace", la película.

Hace poco se hizo una película de su vida, “Amazing grace”. Tiene algunas inexactitudes históricas, pero vale la pena verla y notar como el evangelio de Jesucristo transforma a las personas y les da una nueva visión y una nueva meta en la vida.

La película recibe el nombre de un himno compuesto por John Newton, antiguo capitán de barcos de esclavos negros hacia América. Un suceso dramático, una tormenta en uno de esos viajes, lo llevó a un arrepentimiento por sus rebeliones, transgresiones y por el sufrimiento y muertes inflingidos por él a miles de personas negras; abrazó a Jesucristo como su salvador y se hizo clérigo. Durante toda su vida los recuerdos de todas esas muertes y personas privadas de libertad y maltratadas le siguieron. Hay un momento de la película en el que William Wilberforce entona este himno en presencia de muchos políticos en señal de su empeño en la lucha por la abolición de la esclavitud, e incluso visita en varias ocasiones a John Newton.



Breve biografía.

Wilberforce nació en la época del Gran Imperio Británico, cuando la influencia del país en todo el mundo se encontraba en su máximo esplendor. Como en todo imperio, incluido el antiguo imperio español, había una decadencia moral que iba alimentando un descontento cada vez mayor: los reformistas luchaban y lo daban todo por ser escuchados. Y además había conflicto con Francia que podía estallar en cualquier momento.

Amigo de Wilberforce desde la infancia, William Pitt fue el Primer Ministro más joven de Inglaterra. Wilberforce sale elegido para ocupar un puesto en la Cámara de los Comunes a la edad de 21 años, y Pitt le convence de la causa de la abolición de la esclavitud.

Wilberforce estaba extraordinariamente dotado para los quehaceres políticos, pero la lucha interna se desata en él cuando la llamada de la fe se produce en su corazón: no quiere decidirse entre el éxito político que se le presenta o el llamado para dejarlo todo por el evangelio en un crecimiento espiritual que anhelaba. En este momento, el consejo de su amigo y mentor John Newton le abre los ojos para que vea que la mejor forma de servir a Dios es el uso de su influencia y sabiduría políticas en la lucha contra las injusticias. Wilberforce inicia así una campaña que durará el resto de su vida para que el gobierno y la sociedad británicas reconozcan el horror del comercio de esclavos.

En este causa tendrá la ayuda inestimable del Primer Ministro William Pitt, de Charles Fox en la Cámara de los Comunes y de Lord Genville en la Cámara de los Lores. Este grupo, en sus posibilidades, emprendieron la primera campaña política de la modernidad; peticiones, boicots, mitines multitudinarios y hasta chapas con slongans.

Wilberforce consideró la política como un medio válido y útil para influir en la sociedad a partir de los valores éticos, morales y espirituales del evangelio de Jesucristo. Cómo es mi interés en este blog, Wilberforce fue un cristiano que utilizó los medios políticos para servir a la sociedad en la que vivió. La siguiente cita suya lo expresa muy claramente: 

“Dios Todopoderoso ha puesto delante de mí dos grandes objetivos: la supresión del tráfico de esclavos y la reforma de las costumbres”.

Nunca escondió su condición de hombre de fe. Al contrario, convirtió la fe en su fuente de acción política.

Aplicación.

Hoy día nos podemos beneficiar del trabajo realizado por este grupo de políticos. Nuestra moderna sociedad actual ve con repugnancia la esclavitud y las condiciones de trabajo miserables gracias a personas como Wilberforce que hacen e hicieron valer sus convicciones evangélicas en medio de las tormentas políticas, laborales y familiares en las que vivimos. Es un ejemplo para los cristianos de nuestra época para ejercer una influencia benéfica en nuestras relaciones familiares, en nuestros trabajos y en la vida diaria. Hemos de mostrar el amor de Cristo en nuestras vidas. En ocasiones, estos creyentes evangélicos, hemos dudado de si el llamamiento de Dios para nosotros era una especie de retiro espiritual (dígase salir a las misiones, preparación para ser maestro de Biblia, diaconado en una iglesia, ...), al igual que Wilberforce pensó en hacerse clérigo, o de si hemos de continuar con nuestra actividad normal y dar expresión vívida de la nueva vida en Cristo en los entornos en los que nos movemos. Una cosa está clara, y es que Wilberforce supo discernir que su vocación delante de Dios no era algo religioso, sino era ser un cristiano dedicado a la política.
España necesita cristianos con la nueva vida en el Espíritu que trabajen en la política, en las empresas, en las escuelas, en el campo, en la medicina, ... Mi jefe y mis compañeros de trabajo me conocen, y sólo ellos pueden decir si soy un cristiano dedicado a mi trabajo y si aporto el plus que solamente un trabajador cristiano puede dar. Mi esposa y mis hijos me conocen, y sólo ellos pueden decir si soy un cristiano dedicado a ellos y si aporto el plus que solamente un esposo cristiano puede dar. Este es mi campo de misión.

Ensayo "A Letter on the Abolition of the Slave Trade" (Carta sobre la abolición del Tráfico de Esclavos) publicado el 31 de enero del 1807 (pdf, doc, txt o epub).

"Cristianismo Real" escrito por Wilberforce. La vivencia del mensaje evangélico en la vida personal, familiar, social, laboral y política.

Este himno es el más famoso en el mundo evangélico y hay infinidad de versiones. "Amazing Grace" en la versión de Elvis Presley 1971".







“Amazing Grace” (Original)
“Sublime gracia” (mi versión favorita)
Amazing grace! How sweet the sound,
That saved a wretch like me!
I once was lost but now am found
Was blind, but now I see.

'Twas grace that taught my heart to fear,
And grace my fears relieved;
How precious did that grace appear
The hour I first believed!

Through many dangers, toils, and snares,
We have already come;
'Tis grace hath brought me safe thus far,
And grace will lead me home.

The Lord has promised good to me,
His word my hope secures;
He will my shield and portion be
As long as life endures.

Yes, when this flesh and heart shall fail,
And mortal life shall cease,
I shall possess, within the veil,
A life of joy and peace.

The earth shall soon dissolve like snow,
The sun forbear to shine;
But God, who called me here below,
Will be forever mine.
Sublime gracia del Señor
Que a mí me transformó
Perdido estaba, más Jesús
Me halló y me salvo.

Su gracia tierna me enseñó
A amarle con temor.
Y es su gracia que me da
Certeza de su amor.

Por pruebas y por aflicción
Yo he pasado ya.
Y es su gracia que me da
Certeza de su amor.

Y cuando acabe de vivir
Mi vida terrenal,
Con Él por gracia he vivir
En gloria celestial.

Y cuando pasen siglos mil,
Y miles sin contar,
Me quedarán con Él vivir
Igual que al empezar.

lunes, 7 de octubre de 2013

El derecho al trabajo.

Cada día nos encontramos con gente que ha perdido su trabajo, que hace mucho tiempo que está en paro o que está temiendo por su puesto.

Dios creó el trabajo como un medio para el desarrollo del hombre, para su sostenimiento, para suplir lo que falta a los que están en necesidad, para manifestar una parte del carácter de Dios (Él se nos presenta trabajando, al principio de la creación). Esta actividad no debe entenderse nunca como algo que aliena a la persona, sino que la enriquece, tal y como era el plan de Dios cuando creó a la humanidad; aunque demasiadas veces se transforma en una esclavitud penosa que va corrompiendo la personalidad.
Pero estamos en una sociedad que niega ese derecho divino del trabajo a muchas personas:
  • La avaricia y el egoísmo de los propios trabajadores que ansían ganar más dinero. De esta forma se cortan las vías para que otras personas puedan acceder a un puesto.
  • La avaricia y el egoísmo de los empresarios que agotan a sus empleados en lugar de contratar a otros.
  • La pereza de los que se acogen a ayudas sociales en lugar de ganarse el sustento por ellos mismos. Así gravan a los que si están empleados en la solidaria tarea del trabajo.
  • Unas leyes que posibilitan la picaresca de unos y de otros para premiar al perezoso, al charlatán y al mentiroso.
  • Todos conocemos a algún trepa.
  • Una sociedad planteada como una negación para el ejercicio de ese derecho del hombre a emplear sus cualidades y tiempo en el desarrollo de la propia persona y de la sociedad. Un desequilibrio desmesurado entre la esfera laboral y la esfera de ocio.

El plan original y que durante tantos siglos hemos desvirtuado era el de que cada persona contribuyese con su actividad, bien sea remunerada o no, al sostenimiento personal y de su familia y al cuidado y administración de un mundo que nos ha sido encomendado. La injusticia es patente cuando vemos a muchos que desean un trabajo honrado y se ven privados de él o que están siendo explotados, y otros que ven como sus familias pasan hambre. Esto es algo contra lo que Dios se rebela y da su más absoluta desaprobación.
Lo único que cabe entender es que el modo de entender la economía y el planteamiento de la sociedad están en franca oposición al propósito que el Creador tiene en cuanto a lo que es el trabajo y los beneficios que éste debería reportar.

No quiero dejar esta entrada en una acusación genérica. Aunque el panorama es sombrío y personalmente cada uno tiene un campo de acción limitado, tenemos una esperanza en Jesucristo que capacita a sus seguidores para hacer del trabajo algo mucho más cercano a lo que Dios tiene en mente. Cada uno debe buscar en sus tareas esa perfección personal del que trabaja como para Dios, y no como para ser considerado por los demás; de esta forma contribuimos no solamente a nuestro desarrollo personal y al sostenimiento de nuestras familias, sino que construimos un mundo mejor en nuestra pequeña parcela de influencia y hacemos mayor la fama de Dios, del cual yo soy un servidor.

martes, 24 de septiembre de 2013

¿Para qué trabajar?.

La verdad es que paso mucho tiempo en mi lugar de trabajo. ¿Qué es lo que dice la Biblia acerca de esta actividad tan exigente y rutinaria que realizo cada día?.

Lo primero que veo, en el libro de Génesis, en los dos primeros capítulos, es que Dios encargó a Adán y a Eva el cuidado y mantenimiento de ese trozo de creación en el que habían sido puestos. Creo que en ese sentido, tengo un llamado de Dios a ejercer ese cuidado en la pequeña parcela que me ha sido asignada. Realizo mis tareas, y algunas más, en la empresa en la que estoy empleado como un punto de obediencia a Dios. Tengo el ejemplo de Jesús, que también fue un trabajador, carpintero para más señas, y por lo que he leído en los evangelios, nunca se quejó a Dios de perder el tiempo trabajando en lugar de dedicarse a otras tareas “más importantes”. Él también fue obediente a Dios.

El apóstol Pablo escribió a los cristianos que se encontraban en una ciudad llamada Éfeso, que ahora se encuentra en la actual Turquía. Si abro una Biblia por la carta a los efesios, en el capítulo 4 y después en el versículo 28, resulta que el papel que Pablo da al trabajo es un medio para poder ayudar a los que están sufriendo necesidad. Olvida el carácter egoísta que actualmente atribuimos al trabajo como un medio de enriquecimiento personal o de adquisición de prestigio social. Diría que esta es una expresión clara de la compasión que debe existir en cada uno que se considera un discípulo de Jesús. El apóstol Pablo ha escrito este mandamiento como una consecuencia de la nueva vida en Cristo que recibe el que ha creído en el evangelio, pero sin olvidar que todos somos responsables de suplir para los que están sufriendo por alguna carencia vital.

Leyendo en el libro de Eclesiastés, que también está en el Antiguo Testamento, el capítulo 2, en el versículo 24 (Eclesiastés 2: 24), este predicador da una clave acerca de un objetivo que Dios ha dado a la penosa tarea con la que nos afanamos cada día: viene de la mano de Dios que el ser humano se alegre en su trabajo.  Este libro Eclesiastés se escribió hace ya casi tres mil años, y deberíamos actualizar a nuestro tiempo y a nuestro lenguaje eso de alegrarse en el trabajo. Y ahora hablo por mi propia experiencia. Yo me alegro en mi trabajo cuando está bien realizado, cuando sé que es útil y que funciona perfectamente. También me alegro cuando veo que me desarrollo profesionalmente y adquiero capacidades que antes no tenía. La experiencia de cada uno es diferente, pero a grandes rasgos, éste es mi concepto actual de alegrarme en mi trabajo; y no debo considerar que Dios es un aguafiestas que me ha dado “trabajo” para amargarme la vida, sino más bien para madurar como persona en todos los sentidos.

Han sido expuestas tres razones bíblicas que explican porque Dios puso el trabajo en nuestras vidas.

La fotografía es de una góndola (una grúa que se pone en la cubierta de los edificios altos para que el operario de mantenimiento acceda a todos los puntos de las fachadas) que fabricamos hace unos meses, después de hacer las pruebas finales y antes de su desmontaje para partir a destino. Mi hijo y yo estamos subidos en la barquilla. Ni que decir tiene que me siento orgulloso de este proyecto.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Las profesiones de Dios.

En una anterior entrada de este blog escribí como Dios hacía su primera aparición al mundo como trabajador. Quiero dejar una comparativa con profesiones actuales:

Profesión
Dios
Diseño.
Diseñó un plan de creación, con sus fases, los métodos, las materias primas y las funciones de cada creación.
Ingeniería. Mando intermedio.
Dirigió la creación durante seis fases consecutivas. Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el __ día.
Producción. Taller.
Realizó la tarea de creación Él mismo.
Control de calidad.
En cada acto creativo, Dios evaluaba el trabajo hecho, dando el visto bueno. Y vio Dios que era bueno.
Jefe. Directivo.
Delegó la tarea de cuidar de la creación a Adán y a Eva. También les exigía responsabilidad por ese trabajo que les fue encargado.
Naturalista.
Clasificó las especies de animales y plantas según eran creadas.

Estos actos creativos de Dios están consignados en la biblia, en el libro de Génesis (que está el primero de todos), en los capítulos 1 y 2.
Os dejo el vídeo de Elsa Baeza cantando el “Credo” de Carlos Megía Godoy.





Y la letra.

Creo Señor firmemente,
Que de Tu pródiga mente,
Todo este mundo nació,
Que de tu mano de artista,
De pintor primitivista
La belleza floreció,
Las estrellas y la luna
Las casitas y las lagunas,
Los barquitos navegando
Sobre el río, rumbo al mar,
Los inmensos cafetales
Los blancos algodonales
Y los bosques mutilados
Por el hacha criminal.
Los inmensos cafetales
Los blancos algodonales
Y los bosques mutilados
Por el hacha criminal.

ESTRIBILLO:
Creo en Vos, arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero, albañil y armador,
Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

Yo creo en Vos Cristo Obrero,
Luz de luz y verdadero unigénito de Dios,
Que para salvar al mundo,
En el vientre humilde y puro, de María se encarnó
Creo que fuiste golpeado, con escarnio torturado,
En la cruz martirizado, siendo Pilatos Pretor,
El romano imperialista, puñetero y desalmado,
Que lavándose las manos, quiso borrar el error
El romano imperialista, puñetero y desalmado,
Que lavándose las manos, quiso borrar el error

Creo en Vos, arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero, albañil y armador,
Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

Yo creo en Vos compañero,
Cristo humano, Cristo Obrero, de la muerte vencedor,
Con el sacrificio inmenso, engendraste el hombre nuevo,
Para la liberación,
Vos estás resucitando, en cada brazo que se alza,
Para defender al pueblo del domino explotador,
Porque estás vivo en el rancho, en la fábrica en la escuela
Creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección
Porque estás vivo en el rancho, en la fábrica en la escuela
Creo en tu lucha sin tregua, creo en tu resurrección

Creo en Vos, arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero, albañil y armador,
Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

Creo en Vos, arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero, albañil y armador,
Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.

Creo en Vos, constructor del pensamiento,
De la música y el viento, de la paz y del amor.